Ahora puedes leer el artículo de UpSocl sobre 20 disimuladas mascotas que quisieron esconder sus pecados pero fracasaron en el torpe intento.
Mi Ágatha la gata es de esas mascotas infames que hacen travesuras y jamás, jamás jamás se arrepienten de su pecado. Es más, parece que espera la hora que llegue a casa para posarse al lado de su desastre como si se sintiera una señora orgullosa.





