Los animales tienen bastantes comportamientos similares a los humanos. Se alegran, se enojan e incluso pueden llegar a protagonizar fuertes escenas de celos cuando no se les pone la atención que ellos creen merecer. Y cuando eso sucede, no queda otra que mimarlos para que no se sientan…
Ahora puedes leer el artículo de UpSocl sobre Acaricia a su “gemelo” de peluche y florecen los celos. De un mordisco lo corrió lejos de sus manos.





