Ahora puedes leer el artículo de La Voz del Muro sobre Entre las cinco y las seis.
La ventana estaba abierta por descuido. El ruidoso crepitar de la lluvia descubría una manta blanquecina y mojada que llamaba a una puerta de roble viejo. “tock, tock” a las 5 de la mañana no significaba nada más que la imaginación del somnoliento hombre que la abre….





