Las historias basadas en hechos reales son siempre las peores porque nos aterra que pueda ocurrirnos.

Aunque en algunos casos no sean tan sangrientas ni terroríficas como una película de miedo normal, el hecho de saber que los acontecimientos han ocurrido de verdad siempre es muy perturbador.

Seguir leyendo artículo en rolloid.

También te puede interesar:  5 Cosas que deberíamos hacer a partir de los 30 para conseguir un cuerpo de 20 años