Nuestras jornadas, por lo general, transcurren con total normalidad. Las cosas no acostumbran a ser ni demasiado frías, ni demasiado calientes; vivimos instalado en la tibieza de la monotonía. Pero, en ocasiones, las cosas se tuercen muchísimo y, de repente y sin poder preverlo, la mala…
Ahora puedes leer el artículo de Cabronazi sobre Momentos en los que la mala suerte se ceba con unos pobres diablos.


