Un grupo de policiías colombianos decidieron que era necesario realizar un control de calidad a un negocio. Se trataba de una mujer que vendía empanadas y arepas de huevo en la calle. Al ver a las fuerzas del orden y la justicia acercándose en masa, temió que hubiera cometido algún…
Ahora puedes leer el artículo de UpSocl sobre “Sería un delito no comérsela”: Vendedora ambulante recibió la graciosa aprobación de la policía.





