Seguro que algún día has pensado que te ha mirado un tuerto, que te has cruzado con un gato negro o te acuerdas de la última vez que rompiste un espejo, porque sí, eres feo, pero sobre todo, gafe.
Y es que un mal día lo tiene cualquiera, como se suele decir, pero no puedes ir por la vida…
Ahora puedes leer el artículo de Cabronazi sobre Si te pasan a menudo este tipo de cosas, estás gafado.


