Más de una vez, nuestros padres nos insinuaron que no debemos jugar con fuego, porque nos vamos a quemar. Y eso no sólo se explica literalmente, sino que se aplica a todas esas situaciones en donde provocar un poco más de lo necesario podría costarnos caro.
Y justamente eso le ocurrió a…
Ahora puedes leer el artículo de UpSocl sobre Soplaban y soplaban la cabeza de una pitón, hasta que ella se cansó. Mordió la lengua del muchachito.





