En 2014 en San Antonio, Texas (EEUU), Courtney Stensrud (con 35 años ahora), había sido hospitalizada a las 21 semanas y cuatro días de embarazo con una infección placentaria con ruptura de membranas. Temblando en la sala de maternidad, recibió una mala noticia: tenía que dar a luz si no…
Ahora puedes leer el artículo de La Voz del Muro sobre Todo va bien 3 años después del nacimiento del “bebé más prematuro del mundo”.





